viernes, 4 de marzo de 2011

Español...V.I.T.R.I.O.L., la verdad oculta


Es posible que la mayoría de los masones, en el día de nuestra iniciación, nos hayamos enfrentado con el acróstico V.I.T.R.I.O.L. sin darnos cuenta de que se nos estaba indicando una verdad más intensa que cualquier significado revelado en los otros símbolos presentes en la Cámara de Reflexión.

Quizá tampoco nos diéramos cuenta de que, por grande que fuera nuestro interés por la masonería, de muy poco nos servirá nuestra permanencia en ella, si somos incapaces de descubrir la verdad oculta: VISITA INTERIORA TERRA RECTIFICANDO INVENIES OCCULTUM LAPIDEM. Lo que implica una necesidad vocacionada por conocernos a nosotros mismos.

No es menos cierto que muchos masones no estamos libres para conocernos a nosotros mismos debido a nuestro miedo por lo que pudiéramos encontrar. Esto es un problema para todos aquellos que decimos buscar la iluminación.

Para un masón vocacionado, el despertar a un nuevo cambio de conciencia no es un acontecimiento, sino un proceso que experimenta siguiendo el mensaje del acróstico V.I.T.R.I.O.L., al conectar su trabajo masónico con su realidad y vivencias.

En el momento en que el masón busca dentro de sí mismo su auto construcción, la Fuerza, la Belleza y la Sabiduría se le presentan al manifestársele su propio maestro.

En cuanto el masón se eleva por encima del nivel de una mera vivencia mecánica y rutinaria de los símbolos y rituales masónicos, el significado, el propósito y el beneficio del Arte Real adquieren una suprema importancia en su vida. Muchos masones, a pesar de nuestros años de masonería y de nuestros grados y condecoraciones, estamos atrapados en las rutinas de la vivencia masónica, que nos privan de toda capacidad creadora y constructiva.

Nadie, a menos que tenga un interés vocacionado por conocerse y construirse a sí mismo, debería ser iniciado Masón.