lunes, 31 de enero de 2011

Español...El complejo y difícil arte de la aplomaciones


Al igual que otros oficios y responsabilidades en la logia, la de las APLOMACIONES es compleja y difícil, y si los maestros encargados de realizar las entrevistas no han profundizado en que consiste la operación de aplicar la plomada a la piedra bruta para evaluar su aptitud a ser pulida, si no han visto sus muchas implicaciones, ¿qué tratarán de reconocer en los profanos entrevistados? ¿Qué resaltarán al emitir el preceptivo informe para que la logia vote la candidatura con conocimiento de causa?

Es más de los mismo, si estos hermanos masones encargados de aplicar la plomada a la piedra bruta no han recibido una instrucción correcta, si no han “vocacionado” su interés por la Masonería, si no han visualizado el beneficio del “Arte Real”, si no han desarrollado su “inteligencia emocional”, si no están libres de patrones y vivencias mecánicas sobre el “Arte Real”, si no se han enriquecido con su propio seguimiento y vivencia del acróstico V.I.T.R.I.O.L., si no saben distinguir entre la masonería y otros tipos de organizaciones, ¿qué pueden aplomar y reconocer, salvo su propia imagen e interés en la masonería?

Si los maestros encargados de realizar las aplomaciones están atrapados en una vivencia de “masonería light” y de repeticiones mecánicas, ¿qué podrán reconocer más allá de esa nube que les envuelve? Una nube formada por el vapor de sus idealizaciones y mitificaciones. ¿Cómo podrán aplomar si ellos mismos son incapaces de comprender en profundidad el verdadero sentido y la vigencia de la masonería? ¿Qué podrán buscar en los otros, si ellos mismos no han experimentado el ánimo creativo de la propia autoconstrucción?

Nadie, a menos que tenga un interés vocacionado por conocerse y construirse a sí mismo, debería ser iniciado Masón.