sábado, 15 de enero de 2011

Español...El sentido y la vigencia de la masonería no se cimentan, ni descansan, en leyendas negras y rosas


El sentido y la vigencia de la masonería en este siglo XXI no se justifican, ni se acreditan, por el número de logias ni por la existencia de millones de masones esparcidos por toda la superficie del planeta.

El sentido y la vigencia de la masonería en este siglo XXI no se cimentan, ni descansan, en su controvertida y polémica historia, ni en las diferentes leyendas y falsos mitos, que basados en sus rituales, secretismo y su capacidad para el tráfico de influencias, han rodeado a la masonería. Leyendas negras y rosas.

El sentido y la vigencia de la masonería en este siglo XXI se justifican y se acreditan por el beneficio del “Arte Real”, al devolver los trabajos “iniciáticos” a un primer plano; dignificando, “ex novo”, su “método” para “hacer de hombres buenos, hombres mejores”, a través del poder del lenguaje de sus rituales, sus símbolos y sus metáforas.

El sentido y la vigencia de la masonería en este siglo XXI se cimentan y descansan en su "GRAN SECRETO", que no puede ser traicionado por nadie, el de la vivencia “íntima” y “secreta”, “mística” e “individual” de los masones vocacionados.

El sentido y la vigencia de la masonería en este siglo XXI se manifiesta en ese “HOMBRE NUEVO” y “EVOLUCIONADO” que se conforma mágicamente con “EL HOMBRE INICIADO”.

El sentido y la vigencia de la masonería no se cimentan, ni descansan, en leyendas negras y rosas.