viernes, 12 de octubre de 2012

SOBRE EL "VERDADERO ESPÍRITU DE LA MASONERÍA" EN LAS TENIDAS



Querido Hermano Alex:

Me hablas en tu correo sobre la apertura y cierre de los trabajos en logia, preguntándome si puedo ampliar tu plancha con alguna aportación sobre  el estado y la disposición del masón en estas partes del ritual, y me ha venido repentinamente el consejo que le regala el filósofo Seneca a Lucilio, en una de sus cartas: “No tienes que filosofar cuando te encuentres libre, sino que tienes que encontrarte libre para filosofar”.

Sí, seguramente llevas razón,  cuando dices que, sin ser realmente conscientes, una gran mayoría de las tenidas que celebramos, y en las que participamos, no está presente el “verdadero espíritu de la masonería”, independientemente del rito en que trabajemos.

Ya hemos comentado en otras ocasiones que el “verdadero espíritu de la masonería” en las tenidas no nace de la simple repetición y escenificación de un ritual. Los símbolos y los rituales, adoptados de los antiguos maestros canteros, no favorecen por si mismos la vida espiritual ni el autoesclarecimiento, y mucho menos la construcción de nuestro propio templo, más aún cuando la repetición, la memorización, el hábito y la vivencia mecánica de los símbolos y rituales masónicos hacen la mente perezosa.

Sí, seguramente también llevas razón, cuando dices que, la mayoría de tenidas las dedicamos a “temas administrativos y de organización de la logia, y poco más”. Pero, incluso así, el “verdadero espíritu masónico” debería estar presente en ellos.

Te diré que los masones debemos asistir a las tenidas con el  “verdadero espíritu de la masonería” puesto desde casa, mejor dicho: interiorizado y vivido. En todo caso siempre nos quedará la oportunidad de desprendernos de los “metales” en la zona de pasos perdidos, antes de entrar en el templo, y con ello de prepararnos para que el “verdadero espíritu de la masonería” presida  los trabajos en logia.

De ahí la importancia de la Apertura y Cierre de los trabajos en logia, esencialmente simbólicos y filosóficos, limitando el espacio y tiempo sagrados. Y, como ya comenté en otra ocasión, ese espacio sagrado no existe “per se”, ni “ex nihilo”. Siendo mucha más que un lugar físico, se crea de nuevo en cada tenida, limitado por la Apertura y Cierre de los trabajos en logia.

Y es la vivencia simbólica de la Apertura de trabajos la que marca la transición entre el mundo profano y el del espacio y tiempo sacralizados, dónde sólo imperan los valores masónicos de tolerancia, empatía, fraternidad y búsqueda de la verdad.

Por mucho que representemos  los rituales, si estos no son vividos e interiorizados, por todos los hermanos presentes en la tenida, ese espacio y tiempo sagrado no tiene la posibilidad de ser creado. Y, aún peor, por muy perfecta que sea la representación del ritual, por muy magnifica que sea su puesta en escena,…sin esa búsqueda del espacio y tiempo sagrados, donde se manifieste el “verdadero espíritu masónico” con toda su Sabiduría, Fuerza y Belleza,.. sin esa búsqueda, la Apertura y Cierre de los trabajos, así como el resto de la tenida, no irán más allá de un mero espectáculo, un mero folclore rayando la ignorancia y la superstición.

Parafraseando a Sócratés, añadiré que no tienes que encontrar el “verdadero espíritu masónico”  cuando te encuentres libre, sino que tienes que encontrarte libre para encontrar el "verdadero espíritu de la masonería", y ello significa un trabajo personal para desprenderse de los metales, sustituyéndolos por la tolerancia, la empatía, la gratitud, el perdón, la serenidad y la disposición a construirnos a nosotros mismos.

Sí, Querido Hermano Alex, tristemente, yo también sospecho que podemos ostentar todos los grados, oficios, cargos, y obtener toda la repercusión masónica y profana imaginable, sin haber visualizado y vivenciado el “verdadero espíritu de la masonería”.

No tienes que encontrar el “verdadero espíritu masónico”  cuando te encuentres libre, sino que tienes que encontrarte libre para encontrar el “verdadero espíritu masónico”.