miércoles, 29 de diciembre de 2010

Español...No sé leer ni escribir, solo sé deletrear, dame la primera letra y yo... / R.E.A.A.


En la ENTRADA AL TEMPLO es una gran pérdida el desaprovechar la belleza del ritual de la petición de la PALABRA SAGRADA. No se trata solo de pronunciar el nombre de una de las columnas, ni se trata solo de la palabra que se refiere a la naturaleza interior del Aprendiz y por esta razón encierra un secreto que es irrevelable por más que se la pronuncie o escriba.

Es mucho más: el Aprendiz recibe la palabra sagrada deletreada y no puede darla de otro modo puesto que no sabe leer ni escribir en el Libro de la Vida al inicio de su carrera masónica, al inicio de su viaje hacia el Conocimiento, necesitando a otro hermano para deletrearla, y ese acto, ese gesto de intercambio se transforma en representación y antesala del trabajo en Logia como símbolo de la necesidad de otras “relatividades” para completar la de uno mismo. Abriéndose la posibilidad de un nuevo punto de coordenadas donde fluya la INTUICIÓN y a través de ella nos acerquemos un poco más hacia la VERDAD.

No hay duda sobre la importancia de vivir la Petición de la Palabra Sagrada con toda la Belleza y Fuerza contenidas en su simbolismo.

El Hermano Experto irá retejando a cada Hermano Aprendiz en su grado.

La palabra sagrada:

No sé leer ni escribir, sólo sé deletrear; dame la primera letra y yo te daré la segunda.
EL QUE PIDE: B
EL QUE CONTESTA: X
EL QUE PIDE: X
EL QUE CONTESTA: X

AMBOS: B…

¿No te parece Querido Hermano que pasar del mundo profano a un espacio sagrado requiere su tiempo?