sábado, 15 de octubre de 2011

Español...Los historiadores de la masonería no precisan grados masónicos


Muchas gracias por vuestros comentarios y participación.

Efectivamente ya existían logias realizando trabajos “especulativos” antes del martes día 24 de junio de 1917.

Pero, vendréis a convenir conmigo que esta fecha es un “hito”.

Para aclarar conceptos os compararé esta fecha con otra división histórica. Nadie medianamente formado creería que la noche del lunes 28 de mayo de 1453 los habitantes de Europa se fueron a la cama siendo “medievales”, para amanecer el martes día 29 de mayo como “modernos”, y mucho menos los habitantes de Constantinopla, que tal vez ni pudieron dormir la noche del lunes, ya que al día siguiente, su ciudad, Constantinopla, caería en manos de las turcos otomanos.

Pero, sí, este acontecimiento fue utilizado por muchos historiadores, siguiendo la periodización clásica, para marcar el fin de la Edad Media en Europa y el fin del último vestigio del Imperio Romano de Oriente.

Al igual que nadie medianamente formado creería que el lunes día 23 de junio de 1717 los masones operativos, dejando a buen cubierto sus herramientas, se fueron a dormir para despertar el martes 24 de junio, festividad de San Juan Bautista, convertidos en “especulativos”.

Las “periodizaciones” en temas históricos (al igual que en otros campos del conocimiento) son sólo un “consenso”, un “acuerdo” entre “académicos”, basadas en hechos determinantes para la división que se pretende crear. En este caso entre la Masonería Operativa y la Masonería Especulativa.

Respecto a tu comentario de "que todo a su debido tiempo y en su grado", no necesito explicar que los historiadores, los estudiosos y académicos de la masonería, y de la historia en general, no requieren ni precisan de ningún grado masónico para investigar sobre la Fraternidad Universal. Sólo necesitan la formación y preparación correspondiente, acceso a las fuentes y un método de investigación que les permita interpretar y sacar conclusiones.

¿Qué razones habrán tenido estos historiadores para escoger la fecha del martes día 24 de junio del año 1717 como el inicio de la MASONERIA ESPECULATIVA?, ¿por qué no escogieron otro momento anterior si ya habían logias trabajando “especulativamente”?, ¿habrá un interés oculto de favorecer a los ingleses?

Quizá por parte de alguien existiera o exista ese interés en beneficiar históricamente a los ingleses, pero, no; afortunadamente, aún siendo creíbles, podemos prescindir de esas conjeturas. Como he anunciado en un párrafo anterior, las periodizaciones en historia son "consensuadas" y están basadas en hechos determinantes para la división que se pretende crear. En el caso de la división entre la Historia Medieval y la Historia Moderna, no fue la batalla en sí, sino el hecho de lo que significó, es decir, el fin del último vestigio del Imperio Romano de Oriente: Constantinopla.

¿Y cuál fue el hecho determinante para que se escogiera el martes día 24 de junio, festividad de San Juan Bautista, del año 1717 como la fecha en que empieza la Masonería Especulativa? Efectivamente, habéis dado en la diana, no hay otra razón, es esa que estás pensando, no fue la circunstancia de que cuatro logias de Londres se reunieran en la taberna Goose and Gridiron, ni de que fueran inglesas las logias. El hecho determinante es que ese día se produjo algo nuevo en la Masonería: SE CONSTITUYO LA PRIMERA GRAN LOGIA MASONICA DEL MUNDO.

Razón suficiente y significativa para consensuar y acordar el nacimiento de la MASONERIA MODERNA, de la MASONERIA ESPECULATIVA, que sin ser una masonería de constructores de catedrales, van a continuar trabajando con la simbología y los rituales de los antiguos constructores de catedrales, tomándolos en préstamo.
 

domingo, 26 de junio de 2011

Español...Masonería Especulativa versus Masonería Operativa


En esta publicación os presento la división que hace Pedro Álvarez, del Instituto de Investigación sobre Liberalismo, Krausismo y Masonería de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid, cuando establece para la Masonería tres períodos históricos, diferenciados entre ellos:




1.-Masonería Operativa (desde el siglo XIII al XVI).




2.-Masonería de los masones aceptados (siglo XVII y principios del XVIII). Llamadas por otros autores de "transición". Personalmente no creo sea una época de transición, en realidad se va a crear algo nuevo con elementos de una organización gremial que está tocando a su fin.




3.- Masonería Especulativa (desde el 1717 hasta nuestros días).




En esta división del profesor Pedro Álvarez debemos incluir en cada etapa la cosmovisión, la organización social, el nivel técnico, y todas las características del momento en que se da cada masonería. Las cuales determinan que cada masonería sea un fenómeno de cada época, es decir, del contexto histórico al que pertenecen.




La Masonería Operativa, la de los constructores de catedrales, no evoluciona hacia la Masonería Especulativa. Esta segunda no es consecuencia de la primera, ni contiene las razones que llevaron a crear y mantener las organizaciones gremiales operativas, hijas de la Época Medieval.




La Masonería Especulativa es hija de otra cosmovisión, de otra época, la que nace con las revoluciones científicas, especialmente con las denominadas “Revolución Científica Copernicana o Astronómica” y “Revolución Científica del XVII”.




Para situaros os diré que la Revolución Científica Copernicana abarca desde Copérnico en el siglo XVI hasta Isaac Newton a finales del siglo XVII.




En la Revolución Científica del XVII hay un cambio en la forma de abarcar el conocimiento, a través de la “lógica experimental”. De esta revolución forman parte René Descartes, Johannes Kepler, Francis Bacon, Galileo Galilei, entre otros. Esta revolución es rica en polémicas, al debatirse entre empirismo y racionalismo, entre deducción y razonamiento inductivo; esta revolución es rica especialmente al debatirse y superarse el “principio de autoridad” propio de la “escolástica”( la escolástica fue la corriente teológico-filosófica que dominó el pensamiento de la Edad Media, siempre subordinando la razón a la fe: “Philosophia ancilla theologiae”, la filosofía es sierva de la teología).




Estas revoluciones prepararán el camino a la Ilustración del siglo XVIII.




La Masonería Operativa, al igual que otros gremios, no tuvo continuidad cuando dejó de existir su razón de ser; en este caso, cuando llego el fin de la construcción de las catedrales. Al mismo tiempo que las revoluciones científicas configuraron un nuevo escenario, el cual condujo a la Ilustración y a las revoluciones industriales.




Entonces, ¿cómo y por qué un grupo de personas, desvinculadas de la construcción de las catedrales e hijos de una de las épocas más brillantes de la historia del pensamiento occidental, se autodedenominan como lo que no son, "masones", y fundando la Gran Logia de Londres en 1717, continúan trabajando con los rituales y la simbología de los gremios de constructores medievales?




Para contestar a esta pregunta y ver como la nueva Masonería transciende a la de los operativos, tendremos que detenernos en esa etapa de “cruce y encuentros” entre dos mundos y sus conexiones, la etapa denominada: MASONERIA DE MASONES ACEPTADOS.




Otra cuestión será preguntarnos si los masones actuales hemos superado el “principio de autoridad” propio de la “escolástica”, ya que en muchos de nuestros comentarios da la impresión que prevalece la "fe" sobre la "razón".

Español...No somos hijos de los antiguos constructores de catedrales



Q.·.H.·. Hermes, siento desilusionarte respecto a tu comentario, pero, no, no somos hijos de los antiguos constructores de catedrales.



Nosotros los denominados masones actuales no somos la continuidad de aquella asociación de origen medieval, creada y estructurada para regular y mantener el control de su oficio y actividad económica; respondiendo, básicamente, a una necesidad de proteger sus conocimientos, su “mercado” y sus propias situaciones.



Nosotros los denominados masones actuales no construimos catedrales, ni conocemos los materiales, ni las técnicas, ni los procesos, y tampoco los necesitamos para obtener el beneficio de la Masonería del siglo XXI.



Y a pesar de la herencia cultural y el enlace histórico entre la Masonería Operativa y nosotros los masones del siglo XXI, a través de la simbología y rituales, a pesar de ello, no podemos reconocernos históricamente con los gremios medievales, ni con su entorno físico, social, político, cultural, ni siquiera con el espiritual.



Nosotros, los masones actúales, somos hijos de otra Masonería, la Especulativa. Creada cuando, conservando la simbología y los rituales de los antiguos maestros canteros, sustituye la construcción de catedrales por la construcción de la humanidad: TRANSCENDIENDO A LA MASONERIA MEDIEVAL.



A partir de ese momento, del nacimiento de la Masonería Especulativa, tanto los estatutos, como sus grados (aprendiz, compañero y maestro), la duración de cada grado, sus edades, el funcionamiento de los talleres, los salarios, los compromisos, así como sus símbolos y rituales, sólo tienen valor desde su aspecto SIMBÓLICO y FILOSÓFICO. Desde la fuerza que tiene el lenguaje metafórico para modificar nuestras conciencias, para esculpir nuestra propia piedra bruta, y con ello, contribuir a la construcción de la humanidad.



Consecuentemente, y a pesar de las diversas fuentes de las que han bebido tanto la Masonería Operativa como la Especulativa, para conformar su simbología y rituales, tampoco somos hijos de los constructores mesopotámicos, ni de los antiguos egipcios, ni de los grecorromanos.



Más aún, encontrando en las culturas de la antigüedad simbología, ritos iniciáticos y alguna clase de organización semejante a los gremios medievales, ninguna de las masonerías, ni la operativa ni la especulativa, se remonta más allá de la Edad Media y de la Edad Moderna, respectivamente. Por mucho romanticismo que queramos otorgarle a los origenes de la Masonería, no podemos buscar nuestro nacimiento más allá de la Edad Moderna.



Q.·.H.·. Hermes, en verdad, para un “Renacimiento de la Masonería”, los hermanos masones necesitamos conocer la historia de la Fraternidad Universal. No como una simple recopilación o acumulación de símbolos, rituales, hechos, constituciones, masones ilustres, tratados diplomáticos, y mucho menos como una “justificación” de lo que queramos creer o entender como Masonería. Requerimos un conocimiento de la historia de la Masonería en sus conexiones con otros aspectos humanos y sociales, en su evolución y en su controvertida realidad.

jueves, 26 de mayo de 2011

Español...¿Cuánto tiempo demora una solicitud de ingreso en una logia?


Como respuesta a la pregunta que desde Colombia lanzó el profano Bladimir: ¿cuánto tiempo puede demorar el estudio de alguien quien desea afiliarse a una logia?



En mi imperfecta opinión no debería importarte cuánto tiempo suele transcurrir desde que alguien llama profanamente a las puertas de una logia y su iniciación como masón.



En realidad, desconozco la magnitud de ese “tiempo” a medir. Te diré que la morfología de ese “tiempo” dependerá de los motivos e intereses que tengas en ser iniciado como masón.



Si son intereses profanos los que conforman y constituyen tu principal motivación, seguramente buscarás una "vía exprés"; pero, si realmente sientes la necesidad de seguir el mensaje de V.I.T.R.I.O.L. como un camino de autoesclarecimiento y construcción, entonces, no necesitas de calendarios, relojes, husos horarios, ni de ninguna unidad de medida con la que dividir y calcular el tiempo de espera. No los necesitaras ni en el tránsito entre profano e iniciado, ni en el recorrido de tu propio camino masónico, una vez iniciado.



Así, por lo dicho, si tu interés por la masonería obedece a una necesidad de trabajar tu propia piedra bruta, en ese caso, no tienes por qué preocuparte por el tiempo; pero, si deberás tener presente una magnitud a medir: la intensidad con la que estás viviendo ese proceso.



Amigo Bladimir, ¿cuánto tiempo llevas buscando la verdad?, ¿cuánto tiempo has dedicado a tu perfeccionamiento?, ¿qué has hecho para avanzar en ese camino hacia el autoesclarecimiento?



No debe preocuparte "el tiempo que se demora" en ingresar en la masonería, eso, si tiene que ocurrir, vendrá por sí solo. Y, aunque no encontraras, por motivos geográficos o por cualquier inconveniente, una logia en la que trabajar; a pesar de las dificultades que puedas tener, ya estarás recorriendo el camino masónico. Y sintiéndote un masón “sin mandil, estarás recibiendo el beneficio que nos otorga todo proceso vivenciado de necesidad de conocimiento de uno mismo, de introspección y crecimiento personal.



Estimado Bladimir, cuando dejamos de pensar en el tiempo y nos centramos en nuestro propio trabajo de autoconstrucción, damos, a nuestro maestro interno, la posibilidad de manifestarse en cada nuevo estado de conciencia, el cual se nos revelará en un tiempo y en un espacio que los calendarios y relojes al uso son incapaces de medir.



¡Atreveté, Bladimir, a recorrer el camino hacia tu perfeccionamiento y el resto vendrá por añadidura!

jueves, 19 de mayo de 2011

English...Is Freemasonry undergoing a "Renaissance"?


A new wave of interest toward “secret societies” and esotherism has put Masonry on the spot and made it an element of mass consumption.



Unfortunately, objects of mass consumption become very quickly superficial and frivolous elements of pop culture.



Our society feeds on sensationalisms that by its own nature are distorted and very far from reality.



When a new topic catches the interest of our society, it gets passed from news outlet to news outlet, and from person to person in some sort of domino effect, and as it goes down the line the veracity of the information gets degraded becoming no more than gossip.



This phenomena does not contribute any real education, neither does it contain any cultural value.



Some of us Masons, in a so called effort to promote openness to society often get caught in this wave of misinformation by not raising our voice to clarifying what’s been said. This newfound interest for Freemasonry seems to be driven by a morbid curiosity to find secretes that doesn’t even exist. For example, some people believe that we hide some secrets about the Holy Grail in Masonic keystones. A number of people knock at the doors of Freemasonry with the profane intention to try to unveil those “secrets.”



Can we really call this frenzy a “Renaissance” of Freemasonry? Absolutely not!



So, when the real rebirth of Masonry can happen? The answer can be simpler than it seems. To give you a clue, first allow me to introduce the Italian poet and humanist Francesco Petrarca, who was born on July of 1304. Francesco Petrarca used to dream of the age of “enlightenment”, where a “supreme realization of an ideal of perfection” could bring a “renaissance”. His thoughts and work actually had a cultural impact that lead to the transition from the medieval period to a more modern Europe. This new period we call the Renaissance. The Renaissance wasn’t founded on the political, economical, social or military manifestations of the Greco-Latin world, but in its ethical and esthetical ideals of freedom of the individual.



So, once again I ask, when the real rebirth of Masonry can happen?



Our intuition tells us my brothers, after considering how the renaissance came to exist, that the real “Renaissance” of Masonry would only come when we work in the building of our own “spiritual temples” based on ethical and aesthetical values.



That ideal is postulated by speculative masonry, where we subdue our passions, and act upon the square. The adage says, “many want to change the world to make it better, but very few are willing to change themselves.”



The day when we let the Masonic method help us to shape and polish our rough stone, a new man will emerge. The consequence will be that one by one, we as a “Universal Fraternity” will help produce the “Renaissance• of Masonry.



Dear brethren, would you like be part of this Renaissance?



P.S. Translated from Spanish into English by our brother Adán Bautista from Fresno, California.

English...Being a Freemason is a vocational need


Being a Mason is a vocational need or in other words is an undertaking or a calling followed by one’s own desire.



Allow me my brethren to take you by the hand and through my words to a place where the acacia softens the light, and where the truth is engulfed with a serene maturity.



And while we are in this journey, I will try to delight you with some reflections or thoughts that far from being unquestionable are at least worth sharing.



If you are ready, let us then begin the journey.



A great majority of human conduct experts focus their studies and investigations on the reason why some people lose their physical equilibrium to the point of insanity. In reality, the question should be quite the opposite, why is it that we can lose our mental balance to the point that we make up physical illnesses that doesn’t really exist? Or in other words, why do we let personal conflicts affect our wellbeing?



We the human species stand out from the other living creatures thanks to our capacity to think and reason which makes us conscious of our individuality. We know that we exist and we know the reality of our circumstances and environment. However, these same characteristics that make us unique have to coexist all at once with the powerful impulse of our instincts and with our five senses. As a result we have two powerful forces inhabiting our brains and revitalizing the truth that we perceive.



As intelligent beings we are conscious of our transit in time. That’s what we call life, that period between the moment we are born until the moment we die. That is the same period in which we are aware of our self-existence where conflicts, illness, and suffering are all part of living. We live developing strategies to try to keep balance in an unstable environment and within ourselves.



In than constant effort to support and balance ourselves, we try to counter act or even justify our own shortcomings, therefore we need to find mechanisms to make others responsible. We blame or attribute to someone else our faults. We live under the constant need to be accepted by others. We crave prestige, recognition, social status, and power, thinking that it is going to give us peace. Others also live with a dependence on something or somebody to give meaning to their existence, at times giving place to fanaticism.



All these compensatory mechanisms are palliatives that temporarily cure and distract our intelligence while we refuse to take control of our own lives. Hence, our lives lack real direction subjecting us, under our own will, to live in the eternal darkness of night.



We can only be liberated from the eternal darkness of night if we are blessed with the possibility of a new awakening. That awakening will only come if we actively seek the light found by us and within us. It is then that we will transition from one more “homo sapiens” of the millions out there, to the “homo initium” or initiated man. The initiated man finds the answers, orienting and balancing himself when he continually seeks and finds the meaning of the ancient mysteries instead of trying to blame others for his faults and missteps. He leaves behind the darkness and reaches the utopia of illumination.



Methods to reach illumination, we can find from East to West, including ours, Masonry. All these methods have something in common. They offer its adepts the possibility to reach self-illumination. However, none of them can guaranty us success because that is something that depends on us, not the method. Calling ourselves Masons and even attending lodge regularly doesn’t necessarily mean that we are going to accomplish any advancement in our self-enlightening.



We have knocked at the doors of Masonry for different reasons, and once admitted, those same reasons drive our interests as we advance in our Masonic journey. If what drove our interest to join Freemasonry were profane intentions, like trying to use Masonry as a way to compensate our psychological deficits or our middle life crisis, our Masonic work is going to be all we want but not the works of a real “initiated” man. We could become experts in local and universal Masonic history, we could be fluent in our Masonic vocabulary, we could even attain all the degrees and offices of the lodge, but without a genuine and sincere vocation to find the Masonic light we are never going to become that “new and evolved man” that masonry could help us be. We are never going to be able to build our temple.



Be careful not to slip and fall! Plant your feet on the ground. To reach the utopia it’s necessary that our work and steps in Masonry be firm and oriented.



How beautiful it is to be enlightened! How beautiful it is to be that “initiated man” and how beautiful is the journey that takes us there. Let us savor it, let it seduce us as the crystalline and fresh waters of a creek call us with its beautiful sound to drink from it.



Once we arrive, the evergreen acacia is there to receive us. Let its shade refresh us! Let our brotherhood rest under its mystical branches. And before we depart, let me ask this very important question, right here and right now, under the refreshing shade of the acacia, in this the XXI century, does Masonry still have any importance or relevance?



No matter what the answer might be my brethren, let us renew our own interest and our vocation toward Freemasonry. Regardless of the lodge or obedience we belong to, and regardless of our degrees, titles and honors we may hold, let’s revive that first love for Masonry that engulfed us with such passion so that we can receive the light that we asked for when we were still in darkness and that was given to us when we entered the Temple.



We should ask the G.A.O.T.U. to give us wisdom to collectively unite our hearts and spirits, strength to put our vocation at work, and beauty to adorn our initiation work.



*Translated from Spanish into English by our Brother Adán Bautista from Fesno, California.


domingo, 15 de mayo de 2011

Español...Mi tercer aniversario como iniciado masón


Este mes de mayo celebro el tercer aniversario de mi iniciación, y con ello cierro una representación simbólica con un triángulo de tres .·. puntos.

Un recorrido donde he tenido la oportunidad de compartir mis reflexiones con muchos hermanos. Un trayecto de construcción a través del cual he vivido el valor de la Fraternidad a nivel Universal, en el sentido más real de la palabra.

Un camino de autoesclarecimiento, que mi iniciación centró en el Arte Real y en la fraternidad con mis hermanos.

Os diré que hasta mi iniciación, la relación que mantuve con la Masonería fue únicamente, y durante muchos años, de afecto entrañable.

A pesar de haber sido discretamente educado en los valores éticos y morales masónicos, mi interés por la Orden no fue más allá de ese vínculo afectivo.

Por causas familiares, y especialmente por el modo de ganarme la vida, he tenido la oportunidad de convivir con diversas y distintas culturas. Ninguna de ellas me ha sido ajena, todas ellas han constituido el espejo donde he podido reconocer mi naturaleza humana y mi condicionamiento.

Creo que la palabra “condicionamiento” es una gran palabra. Proclama el parentesco de toda la humanidad, tanto en su amor por la verdad como en sus flaquezas y locuras.

Cuando alguien desde su inteligencia emocional descubre su condicionamiento, le cabe la posibilidad de que su mente reaccione y responda a este nuevo estado de conciencia, despertando su necesidad de conocimiento de sí mismo y de introspección.

Una necesidad de conocimiento de sí mismo que le empuja a desarrollarse y liberarse, buscando la verdad a través de su trabajo y con la única herramienta efectiva: “El acto creativo”. Abriendo caminos a recorrer en la dirección y sentido que ha encontrado. Sólo necesita para recorrerlos la “Intención” y la “Voluntad” de hacerlo.

Como os decía, mi relación con la Masonería fue únicamente de afecto entrañable. Hasta que hace algunos años descubrí la posibilidad de recorrer esos caminos siguiendo el mensaje del acróstico V.I.T.R.I.O.L., a través de las metáforas construidas con los símbolos y rituales del “Arte Real”.

Sin embargo, durante bastante tiempo, a causa de los viajes y ausencias que requiere mi profesión, creí incompatible mi modo de ganarme la vida con el deber de un masón de asistir a las Tenidas de su Logia.

Así anduve, abriendo y recorriendo caminos, hasta que al disminuir la frecuencia de mis viajes y la duración de las ausencias, y al tener conocimiento de una Logia de mi ciudad, que sus días de trabajo eran convenientes a mi nueva situación, reconsideré mi deseo de ser “iniciado”.

A pesar de ello, dejé pasar un tiempo de trabajo y reflexión, para valorar la sinceridad de mi decisión. Sobre todo quise discernir, desde la honestidad radical, si lo que buscaba en la Masonería estaba impulsado por mi necesidad de abrir y recorrer esos caminos, o por una huida o mecanismo compensatorio a mi existencia y circunstancias. Quería asegurarme de que no estaba intentando evadirme de mi realidad; sino todo lo contrario, que mi intención de ser “iniciado” obedecía a una necesidad de volver a mí mismo, buscando la verdad y la lucidez: VISITA INTERIORA TERRA RECTIFICANDO INVENIES OCCULTUM.

Después de un año de trabajos y reflexiones asistí a mi primera Tenida Blanca. Dos años transcurrirían desde que reconsideré mi deseo de ser “iniciado” hasta que llamé profanamente a las puertas de la R.·. L.·. en la que fui iniciado.

Vosotros, QQ.·.HH.·. , que habéis pasado por la misma experiencia del rito de iniciación, seréis conscientes del significado personal e intransferible que supone esta especie de regeneración psíquica. De su carácter íntimo y secreto, de su vivencia mística e individual.

En consecuencia, lo que yo pudiera deciros sobre mi “iniciación”, es mío y nunca podrá ser de nadie, a pesar de los vínculos establecidos con ideales y valores compartidos por todos los QQ.·.HH.·..

Aún así, os diré que ese día acudí al Templo sin ideas preconcebidas, sin pretender aparecer de una manera u otra. Me bastaba sólo con la aspiración de construirme a mí mismo, para que en un estado de relajación y disposición total me abandonara, confiado, a lo que bien quisieran regalarme mis sentidos y emociones, durante mi ceremonia de iniciación.

Allí se congregó toda la belleza de imágenes, recuerdos y experiencias vividas, que inopinadamente y sin ser invocadas, de un modo escurridizo pero al mismo tiempo buscando mi encuentro, se manifestaban en cada paso del ritual. Ellas acudieron para prepararme, susurrando los versos del poeta, cuando dice: “de tantas vidas que tuve, de todas estoy ausente,…y soy,…a la vez soy,…aquel hombre que fui". Ellas acudieron a mi encuentro como parte de lo que estaba viviendo: la metáfora de una “muerte” y un “renacimiento”.

“Y a ciegas, ni desnudo ni vestido, por caminos y por sombras, llegué a la puerta iluminada, flanqueada por símbolos fraternales, y al traspasarla encontré un extenso paisaje de infinita bondad serena”.

QQ.·.HH.·., el terreno estaba abonado, la buena tierra labrada para hospedar la semilla. Era inminente un nacimiento y lo que nacía era un masón.

Un masón bañado en los valores éticos y estéticos de la Masonería.

Un masón dispuesto a compartir, con otros hermanos, su necesidad personal de buscar, dar y recibir la luz.

En verdad, QQ.·. HH.·., ¡qué bella es la mística que se desprende de los rituales donde los hombres se sienten hermanados!

Esto sucedió a los 17 días del mes de mayo del año 2008 (e.v.), en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Desafortunadamente, mi R.·. L.·. junto a otra R.·. L.·. hermana, ambas en el mismo Oriente y trabajando en el R.E.A.A., atravesaban por unos malos momentos. Consciente de que la vivencia de aquellas difíciles y tensas circunstancias no iba a favorecer mi camino masónico, y ante mi incapacidad de poder colaborar en la mejora de la situación, solicité, al finalizar mi segundo curso masónico, y del modo más amable y prudente, la Plancha de Quite.

Algunos de mis QQ.·. HH.·. me preguntaron por mi decepción, mi desilusión y mi desengaño con la Masonería. Pero, no tuve respuestas. Nada de ello existía en mi ánimo. La conducta y las acciones de mis QQ.·. HH.·. sólo hablaban de ellos mismos, no de la Masonería.

En mí no cabía tal desconsuelo, y mucho menos un “abandono”, porque ya sabía dónde reside la diferencia entre la Masonería y otros tipos de organizaciones. Ya sabía del impacto e intensidad emocional de los símbolos y las metáforas masónicas, capaces de desbastar nuestra propia piedra bruta. Ya intuía dónde se genera el verdadero poder de la Masonería. Ya había comprendido el sentido y la vigencia de la Masonería en este siglo XXI. Ya percibía el “beneficio” del “Arte Real”. Y lo que es más importante, ya había “vocacionado” mi interés por la Masonería, al haber iniciado voluntariamente mi proceso de despertar, siguiendo el mensaje del acróstico V.I.T.R.I.O.L.

Mi “Magníficat” me decía que la gracia capital de la vocación masónica es, que aquel que la posee, “el vocacionado”, vive el ejercicio de esa vocación como su mejor recompensa. Una recompensa mayor y más amada que todos los “pluses”, “primas”, “prebendas” y “sobresueldos” que pudiera alcanzar como consecuencia de pertenecer a una u otra logia, a una u otra obediencia.

Y a día de hoy continúo, en grado de aprendiz, abriendo y recorriendo caminos; viviendo, en Fraternidad, el Ritual y los Trabajos Masónicos.

Que la SABIDURIA visite vuestros espíritus y ensalce vuestros corazones.

P.S. Para celebrareste aniversario de mi .·. , he escogido, con toda su metáfora, el poema Itaca de Kavafis.

Incluyo un video de la composición e interpretación de este poema por Lluís Llach, con textos en castellano y catalán.