martes, 21 de septiembre de 2010

Español...¿Podemos hablar de un verdadero "Renacimiento" de la Masonería?


Una nueva ola generada por la morbosidad hacia las “sociedades secretas” y lo “esotérico” ha convertido a la Masonería en un “elemento de consumo”, superficial y frívolo, de la cultura de masas.

Un “elemento de consumo” que, satisfaciendo el interés de la sociedad por los “tópicos” y los “sensacionalismos”, mal informa. Llegando a confundir y distorsionar la realidad, mientras entretiene, sin aportar nada a nivel educativo y cultural.

Una nueva ola a la que algunos hermanos nos hemos sumado, al confundir nuestra participación y colaboración con los mass media con la tan divulgada “apertura hacia la sociedad”. Sin controlar el “mensaje” y el “impacto” real de las mismas.

Una nueva ola con la que algunos hermanos hemos colaborado con nuestras omisiones.

Una nueva ola a la que, desafortunadamente, muchos hermanos hemos llegado a identificar con un “Renacer de la Masonería”, impactados por el número de profanos que golpean las puertas de nuestras logias.

A raíz de este tipo de interés social por la faceta “esotérica y paranormal” de la Masonería, por su actividad “conspiradora”, por su “poder oculto”, por la fraternidad de “masones poderosos”…A raíz de esta “nueva ola”, ¿podemos hablar de un “Renacimiento de la Masonería?: ¡NO, en absoluto!

¿Cuándo podremos hablar de un “Renacimiento de la Masonería”? La respuesta es mucho más sencilla de lo que parece. Os daré dos pistas, recurriendo al ejemplo de otra época y renacimiento.

Como, PRIMERA PISTA, me permitiréis hablar del Poeta y humanista italiano Francesco Petrarca, nacido en Arezzo, un mes de julio de 1304.

Francesco Petrarca soñaba con la “rinascita”, con el renacimiento de los ideales que habían inspirado la antigüedad clásica, con un re-nacer , considerando a las culturas clásicas como “la realización suprema de un ideal de perfección”.

Petrarca fue el primero en utilizar este término y sus trabajos tuvieron una gran importancia e influencia en ese período de grandes logros y cambios culturales que constituyó la transición entre el Medievo y Europa moderna: el Renacimiento.

Como, SEGUNDA PISTA, os diré que el Renacimiento no se fundamentó en las manifestaciones concretas de la historia política, militar, económica o social del mundo grecolatino. El Renacimiento, sin prescindir de ellas, se cimentó en la “ética” y “estética” de esos ideales clásicos que tenían como característica principal el concepto de la libertad del hombre.

Llegados a este punto, creo, ya habréis intuido cuándo podremos hablar de un verdadero “Renacimiento de la Masonería”.

Efectivamente, querido hermano, podremos vivir un verdadero “Renacimiento de la Masonería” el día en que la mayoría de los hermanos trabajemos en la “utopía” y el “ideal” de la “masonería especulativa”, cuando sustituye la construcción de templos de piedra por la construcción de “TEMPLOS ESPIRITUALES”, por la construcción del “TEMPLO DE LA HUMANIDAD”.

Y, sin prescindir de la controvertida historia y evolución de nuestra Fraternidad, fundamentemos el sentido y justificación de su existencia en lo más básico de su razón: TRABAJAR NUESTRA PROPIA PIEDRA.

“Muchos queremos cambiar el mundo, que el mundo mejore. Pero pocos estamos dispuestos a empezar por donde únicamente puede empezarse: CAMBIARSE A UNO MISMO.”

He aquí cuándo se producirá el verdadero “Renacimiento de la Masonería”, de la “Fraternidad Universal”: cuando los Hermanos Masones seamos capaces de basar, nuestro verdadero interés por la Masonería, en el seguimiento del acróstico V.I.T.R.I.O.L.

Ese día no necesitaremos ninguna razón, ni justificación de la Masonería en este siglo XXI. Ese día nos sorprenderemos del verdadero poder, influencia y repercusión de la Fraternidad Universal.

Querido Hermano, ¿no te animas a formar parte de este Renacimiento?

Un Triple Abrazo Fraternal