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martes, 4 de junio de 2013

El vínculo entre el masón y las ciencias de la conducta humana


La vinculación entre la masonería y las ciencias de la conducta humana es evidente, ya que en el proceso constructivo subyace un modelo antropológico, aunque no siempre formulado de manera explícita ni el masón sea, de manera habitual, plenamente consciente de los presupuestos psicológicos que impregnan y dirigen su propio trabajo masónico.

El masón no es sólo un hombre que puede autoconstruirse a través de los símbolos y ritos de la masonería, a través del Arte Real, sino aquel que necesita de esta autoconstrucción para alcanzar la plenitud que le es propia.

El Arte Real como proceso de autoconstrucción se integra en el dinamismo general del masón hacia la plena evolución de su naturaleza.
 
Las ciencias de la conducta humana cumplen una función básica en el camino del masón, porque disponer de un conocimiento adecuado del hombre, de su naturaleza y su modo de obrar, es una condición necesaria para poder llevar a cabo el trabajo masónico. Ya en la cámara de reflexión, el acróstico V.I.T.R.I.O.L. nos invita a aplicarnos en la tarea de conocernos a nosotros mismos, y ese interés debe acompañar siempre al desarrollo del masón. El Arte Real como método de autoconstrucción, de esclarecimiento, busca responder, con la mayor profundidad, amplitud y radicalidad, a la pregunta por el “ser del hombre”, y “su sentido”.
 
Para un masón subjetividad y objetividad son dimensiones correlativas en su proceso de autoconstrucción, porque al estar abierto al mundo y ser capaz de objetivizar la realidad, es capaz de captarse a sí mismo desde ella.
 
El Arte Real como proceso de autoconstrucción se integra en el dinamismo general del masón hacia la plena evolución de su naturaleza.

 

 

MASONERIA PARA NO MASONES, sobre el beneficio de la vivencia masónica


lunes, 10 de diciembre de 2012

LA MASONERIA VOCACIONADA HACE BUENA CARA Y BUEN CUERPO



Querido Hermano Voltaire: 

El masón vocacionado hacia su propio esclarecimiento y construcción personal, trabajando con los valores masónicos y el lenguaje simbólico, realiza un camino a través de nuevas conciencias, las cuales son el resultado de la neuroplasticidad de su cerebro, con la modificación de sus parámetros sinápticos efectuada por la Fuerza de su trabajo masónico. 

Elkhonon Goldberg, Neurólogo de la Universidad de Nueva York, Director del Instituto de Neuropsicología y Funcionamiento, hablando sobre la neuroplasticidad, resalta que la actividad mental modifica el cerebro y nos conduce a lo que conocemos como “Sabiduría”. 

“Que la SABIDURIA presida la construcción de nuestro edificio”
“Que la FUERZA lo sostenga” 
“Que la BELLEZA lo adorne” 

El trabajo del masón vocacionado hacia el conocimiento de la composición de su propia piedra bruta, y con ello, la de la condición humana, es un camino hacia la Verdad, recorrido desde la sinceridad drástica. Donde la Tolerancia, la Empatía, la Dignidad y la Fraternidad conforman la ética con la que el Masón Vocacionado alimenta su proactividad. 

La vivencia vocacionada de la masonería no solo nos beneficia en Sabiduría, al haber decidido voluntariamente vivir la utopía de la iluminación, sino que le hacen buena cara y buen cuerpo al masón. 

De todos es reconocido que las emociones se plasman en el cuerpo. Pero, aún más, en 1974 el psicólogo Robert Ader, de la Universidad de Rochester, descubrió que el sistema inmunológico, al igual que el cerebro puede aprender. Su investigación causó gran impacto, al haberse pensado hasta ese momento que solo el cerebro y el sistema nervioso central podían responder a la experiencia cambiando su manera de comportarse. Lo más importante fue descubrir que el sistema nervioso central y el sistema inmunológico se comunican. Lo que significa que la mente, las emociones y el cuerpo no están separados sino íntimamente interrelacionados. 

El Masón Vocacionado hacia su propio esclarecimiento y construcción personal se alimenta con Sabiduría de emociones que le nutren positivamente. No rehuye la Verdad, todo lo contrario, buscando el alimento de la Sabiduría supera los miedos y equilibra las emociones que lo desestabilizan, simbolizado con la imagen de desprenderse de los metales, los cuales ejercen un impacto negativo en su sistema inmune y por lo tanto sobre su salud. 

Pero, sobre todo, el Masón Vocacionado se alimenta con el beneficio del valor más básico de la Masonería: la TOLERANCIA, y con ella la PACIENCIA, virtudes masónicas y de la salud. Superando, el Masón Vocacionado, con la búsqueda consciente de estas virtudes, el malestar de la intolerancia, la frustración, la impaciencia, la rabia, la ira, los rencores, la hostilidad y la agresión, en cualquiera de sus posibles manifestaciones. 

El Masón Vocacionado expresa sus sentimientos con inteligencia emocional, aclamando a la Sabiduría, fomentando la calidad en las relaciones personales, compartiendo sentimientos y manteniendo un contacto estrecho y de calidad. Este vínculo emocional es un factor científicamente demostrado como protector de la salud. 

El Masón Vocacionado, por haber tomado voluntariamente las riendas de su existencia y de su proceso de construcción personal a través de los valores, símbolos y rituales masónicos recibe vital y anímicamente el beneficio del Arte Real generado en cada una de sus células, exteriorizándose en sus gestos sabios y amables, en su dignidad personal y en su porte seguro y confiado,…con la Belleza del atractivo de su presencia y personalidad, transmitiendo la Luz recibida. 

Querido Hermano Voltaire, la vivencia vocacionada de la masonería hacen buena cara y buen cuerpo, como resultado del beneficio del proceso del Arte Real, al dotar al iniciado de un “buen corazón”.

lunes, 8 de octubre de 2012

LA MASONERIA ANTE LAS DIFERENTES ORIENTACIONES SEXUALES



Estimado amigo, creo que te han vuelto a confundir. Si esta vez te han dicho que tal masón, tal logia, o tal obediencia se han manifestado abiertamente, o ha tomado posición, sobre cualquier “orientación sexual”* y sus connotaciones sociales, defendiendo tal o cual postura política o moral sobre ellas, de nuevo te han engañado.


La Masonería no se manifiesta sobre temas sociales, políticos, religiosos o de cualquier otra índole pública. La Masonería no toma partido ante ninguna ideología u “orientación sexual”.

Como te dije, la influencia de la Masonería no radica en sus manifestaciones, las cuales no existen, sino en la repercusión del beneficio del Arte Real en sus miembros, que son los que tomarán postura ante las distintas realidades de la sociedad, pero a título personal, no como masones, y mucho menos en nombre de su logia, ni de su obediencia, ni de la Masonería en general.

Sin embargo, si te diré que en la Masonería, con sus trabajos de construcción del ser humano y, como consecuencia de ello, la construcción de las sociedades y la humanidad, busca la VERDAD en toda su dimensión. Por ello, un masón, cuando se manifiesta a título personal sobre tal o cual ideología política u “orientación sexual” lo hace desde la TOLERANCIA, el RESPETO y los VALORES MASÓNICOS.

Para un masón vocacionado la TOLERANCIA es mucho más que un respeto a la “orientación sexual” de sus hermanos y congéneres. La TOLERANCIA, para un masón vocacionado, es un enriquecimiento, al ubicar sus propias relatividades y la de los demás en un mismo plano de coordenadas, como condición “sine qua non” para construirse y ver con nuevo ojos: libres de dogmatismos, mitos, fanatismos, aversiones irracionales y perjuicios hacia los hombres y mujeres con una orientación sexual distinta a la de uno mismo. Orientaciones que integran a la diversidad sexual humana.

Más aún, tal como comentábamos sobre el laicismo, la tolerancia y el respeto a las diversas “orientaciones sexuales” de los seres humanos, significa, basándonos en LA LIBERTAD DE CONCIENCIA y en el RESPLETO A LA PLURALIDAD: UN DERECHO DE QUIENES LAS HACEN REALIDAD EN SU MODO DE VIVIRLAS Y DE RELACIONARSE SEXUALMENTE.

Al igual que en el laicismo es, en la evolución de la condición humana y de las sociedades, donde los DERECHOS HUMANOS y el RESPETO A LA PLURALIDAD construyen una nueva conciencia social, donde la aceptación de las distintas orientaciones sexuales adquiere todo su sentido.

La aceptación de las distintas orientaciones sexuales significa un despertar de la condición humana, un nuevo nivel de conciencia colectiva.

La Masonería como Fraternidad de construcción y búsqueda de la VERDAD acepta y respeta a cada hermano independientemente de su ideología política, religiosa, o de su orientación sexual, sin obligación de manifestarlas. Lo único que debe declarar un profano que desee ingresar en la Orden es ser un hombre con vocación a autoconstruirse en fraternidad, buscando la VERDAD. Declararse, de corazón y mente, un hombre libre y de buenas costumbres, libre de bajas pasiones, fanatismos, intolerancias, supersticiones y demás perjuicios que le impidan encontrar la Luz que despeje su propia niebla.

No es la orientación sexual de un hermano masón lo que le podría impedir su propia construcción, sino los temores y confusiones que le producen sus conflictos y miedos personales, incapacitándole para desbastar su piedra bruta, al no poder reconocer y aceptar la composición de la misma.

P.S. No pretendo con esta reflexión molestar ni incomodar a ningún hermano masón incapaz de comprender la diversidad en la orientación sexual como parte integral de la biología, genética, historia, política, psicología y cultura de las identidades y prácticas sexuales de los seres humanos. Nada más lejos de mi intención que convertir esta reflexión en una acusación, ni en una censura. Todo lo contrario, con estas reflexiones que sin ser incuestionables son, por lo menos, dignas de ser compartidas, sólo persigo encender una pequeña luz sobre la TOLERANCIA hacia las diversas orientaciones sexuales, sin importar su origen genético o sociocultural.

* Las diversas orientaciones sexuales se suelen clasificar en:
Heterosexual (hacia el sexo opuesto)
Homosexual (hacia el mismo sexo)
Bisexual (hacia ambos sexos)
Asexual (falta de orientación sexual)
Pansexual (hacia todo o todos, incluyendo inclinación a las personas con ambigüedad sexual, transexuales/transgéneros y hermafroditas)
Demisexual. Aquel que no siente atracción sexual hasta que se enamora de alguien.

Huelga resaltar que la orientación sexual no tiene una relación directa con las actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y las personas “amaneradas” o “con pluma".

Eln una entrevista emitida en radio, el GRAN MAESTRO DE LA GRAN LOGIA DE ESPAÑA habla sobre la aceptación de hermanos homosexuales en la GLE. Os añado un enlace donde podréis escuchar al GRAN MAESTRO OSCAR DE ALFONSO ORTEGA, toda la entrevista merece la pena ser oída por las luces y la claridad con la que se expresa el Gran Maestro. A pesar de su brevedad es una de las mejores aportaciones difundidas sobre la Masonería en España. El video donde le preguntan sobre si caben hermanos homosexuales en la GLE es el último de todos ( el más inferior en la página), hacia el final.




EL "MASON VOCACIONADO" NO TIENDE A EVADIRSE DE SU REALIDAD



La Masonería, con el “Arte Real”, no nos proporcionará ningún “Beneficio Masónico” si lo que buscamos en ella viene impulsado por una huida o por un mecanismo compensatorio a nuestra “existencia” y “circunstancias”.

El “Beneficio” del “Arte Real no se construye al escapar o compensar nuestra realidad, sino en volver a nosotros mismos buscando la verdad y la lucidez: VISITA INTERIORA TERRA RECTIFICANDO INVENIES OCCULTUM.

A través de los “Símbolos” y los “Rituales”, del “Arte Real”, los masones debemos experimentar y sentir el proceso integral de la vida. Dotándolos, a estos “Símbolos” y “Rituales”, de verdadero sentido y carga emocional al comprender su relación con nuestra propia naturaleza y vivencias.

Un “Masón Vocacionado”, es decir, aquel que ha emprendido el proceso de despertar voluntariamente, no tiende a evadirse de la realidad. El “Masón Vocacionado”, preparado para un crecimiento interior radical y profundo, vive el seguimiento del mensaje del acróstico V.I.T.R.I.O.L. comprometiéndose con su vida, con la Fraternidad y con la vida de su sociedad.

El aspecto más significativo de un “Masón Vocacionado” reside en su propio trabajo: íntimo y secreto; el cual será incompleto si la “Nueva conciencia” y la “Lucidez” adquiridas a través del mismo no se aplican en su vida diaria y en su propia cotidianeidad: en su trabajo, en sus relaciones y en las respuestas a las situaciones planteadas en su entorno más próximo y en el resto del mundo.

En el “Masón Vocacionado” todo es “acción”: antes, durante y después de adquirir “nuevas conciencias”. Su trabajo consiste en desbastar y pulir su propia piedra, participando en la construcción del Templo de la Humanidad.

Un “Renacimiento de la Masonería” requiere redefinir el concepto de “práctica” y “acción”, mientras regamos la semilla de la “Masonería Vocacionada”. Un “masón vocacionado” sabe dónde reside la diferencia entre la “Masonería” y otros tipos de organizaciones.

En verdad, la gracia capital de la vocación masónica es, que aquel que la posee, “el vocacionado”, vive el ejercicio de esa vocación como su mejor recompensa.

Una recompensa mayor y más amada que todos los “pluses”, “primas”, “prebendas” y “sobresueldos” que pudiera alcanzar como consecuencia de pertenecer a una u otra logia, a una u otra obediencia.


viernes, 25 de mayo de 2012


Para el masón formado en patrones y vivencias mecánicas, los conocimientos adquiridos sobre simbología y rituales sólo tienen una finalidad: acumular lo aprendido durante la formación, sin considerar la necesidad de construir y crear algo nuevo con lo recibido. 

Para esta clase de masón, al adquirir sólo conocimientos que pueden conservar de forma académica, la formación y vivencia de los símbolos y rituales no logran formar parte de un proceso vital: el suyo propio. 

Por ello, esta clase de masón está incapacitado para vivir el camino iniciático, al no poder experimentar la metáfora de una “muerte” y una “resurrección” durante y después de cada proceso. En realidad los masones formados en patrones y vivencias mecánicas se inquietan e intranquilizan ante las experiencias iniciáticas y las vivencias masónicas vocacionadas, porque lo desconocido los hace dudar del bagaje con el que han creído haber recorrido un camino masónico; y estas dudas, a modo de choque, sacuden los ficticios cimientos con los que han pretendido construir su propio templo. 

Para esta clase de masón no tiene sentido seguir el mensaje del acróstico V.I.T.R.I.O.L. como un camino que le puede llevar hacia el único sitio donde debe ir: a su propio encuentro. El bagaje de un masón formado en patrones y vivencias mecánicas no contiene la Fuerza, ni la Sabiduría, ni la Belleza adecuada para enriquecerlo y transformarlo; incapacitándolo para vivir el camino iniciático.

No podemos confundir ser masón con estar inscrito a una logia


No podemos confundir ser masón con estar inscrito a una logia. A ser masón se aprende, lo esencial es el interés vocacionado de autoconocimiento y construcción personal. La Masonería es uno de los métodos, entre otros, para la búsqueda de la Luz y la Verdad. Pero, la Masonería no es un método más entre otros para ser masón: es el único. Ya que el masón se construye con el Arte Real, a través del lenguaje simbólico creado por los rituales, símbolos y valores masónicos, en Fraternidad. Ser masón es una forma de Ser y Estar, resultado del beneficio de la vivencia ética y estética del Arte Real. Estar inscrito a una logia, aunque debería, no es sinónimo de Ser masón.

domingo, 18 de marzo de 2012

El origen de la Masonería Especulativa y de la Ilustración se da en las Universidades


En la publicación anterior, titulada Masonería Especulativa versus masonería Operativa, me preguntaba por el cómo y el por qué de un grupo de personas, desvinculadas de la construcción de las catedrales e hijos de una de las épocas más brillantes de la historia del pensamiento occidental, que se autodedenominaron como lo que no eran, "masones", y fundando la Gran Logia de Londres en 1717, continuaron trabajando con los rituales y la simbología de los gremios de constructores medievales.

Resulta, como poco, “curioso” que en una época que brilla por su aportación a la humanidad con sus filósofos naturales y científicos del conocimiento, en una época que es innovadora y moderna y por sus trabajos en “Filosofía Experimental”, en una época en que se supera el “Principio de Autoridad” propio de la Escolástica; en una época que los rituales de los gremios medievales no aportaban ningún valor al conocimiento científico, oponiéndose dichos rituales y simbología, por su naturaleza, con la clase de conocimiento que buscaba la “Filosofía Experimental”; resulta, como poco, "curioso" que en esa época naciera la Masonería especulativa. O quizá, después de revisar su historía y su sociedad, no nos resulte tan "curioso", logrando acercarnos a los diversos factores que llevarón a su creación, adoptando la simbología y rutuales de los masones operativos.

Para llegar a la Masonería de Masones Aceptados, etapa intermedia entre la Operativa y la Especulativa, voy a dar un” rodeo”, o quizás no sea tal “rodeo”, ya que no existió una continuidad entre las dos masonerías; pudiendo resultar ese “rodeo” el camino “recto” para comprender mejor la génesis y nacimiento de la Masonería Especulativa.

Centrémonos en el mes de julio de 1717, el día que se reunieron cuatro logias de Londres en la taberna Goose and Gridiron para constituir la Gran Logia de Londres y Westminster.

Los representantes de estas cuatro logias, por haber sobrevivido, o por el impacto que tuvo en sus familias y entorno, sabrían de los desbastadores efectos que 52 años antes había provocado la Gran Plaga de Londres (1665-1666). Esta peste bubónica causó la muerte a 100.000 personas. De lo que no estoy tan seguro es de si sabrían sobre la ignorancia de la Corporación de la Ciudad, en temas de la transmisión de la peste, cuando ordenó el sacrifico de perros y gatos, craso error, ya que los gatos se comían a las ratas, las verdaderas responsables y portadoras de la pulga vector, transmisora de la bacteria “Yersina pestis”, causante de la infección.

El barrio donde se ubicaba la taberna Goose and Gridiron, también había sobrevivió a los efectos de otra catástrofe, que tuvo lugar 51 años antes de la formación de la Gran Logia de Londres y Westminster: El Gran Incendio de Londres (1666). Durante el último año de la Gran Plaga de Londres. Un gran incendio que, en 4 días, de un domingo a un miércoles, además de ayudar a paliar la peste bubónica, quemó 13.200 casas, 87 iglesias parroquiales, la mayoría de los edificios de las autoridades de la ciudad y la catedral medieval de San Pablo.

¿Tendría conocimiento, el Freemason Sir Chirstopher Wren, de la reunión en la taberna Goose and Gridiron? De lo que seguramente no tuvo ocasión fue de ser informado sobre la publicación de las Constituciones de Anderson, al haber fallecido un 23 de febrero de 1723.

Y os preguntaréis, ¿Quién era este Freemason Sir Chirstopher Whren? ¿Qué relación tiene con lo redactado y expuesto?

Sir Christopher Whren, en aquel año 1717, en el que se reunieron los representantes de las cuatro logias de Londres en la taberna Goose and Gridiron, además de haber cumplido muchos años para la expectativa de vida de la época, tenía 85 años en 1717, además de haber gozado de una larga vida, sobreviviendo a la Gran Peste y al Gran Incendio de Londres, había diseñado la nueva Catedral de San Pablo, sobre los restos de la medieval, destruida por las llamas. Esta sería una de las poquísimas catedrales de Inglaterra posterior a la época medieval y la única de estilo Renacentista, inspirándose en la Basílica de San Pedro de Roma.

El Freemason Sir Christopher Whren, aún diseñando catedrales, no tenía el perfil de un constructor, ni de un cantero de la época medieval. Sir Christopher Whren era sobre todo un “científico” y un “arquitecto”. Estudió en el Westminster School y en el Trinity College de Oxford. Fue profesor de astronomía en el Gresham College y en Oxford. Fue reconocido como un brillante científico por Isaac Newton, el cual no era amigo de alagar los oídos.

Su primer proyecto arquitectónico no fue ninguna catedral, sino un teatro. El Teatro Sheldonian en Oxford, continuando con edificios universitarios tanto en Oxford como en Cambridge.

La maestría de Sir Christopher Whren, en temas de arquitectura, no le fue transmitida a través de iniciaciones y simbolismos ocultos, ni a través de los secretos milenarios de los antiguos constructores de catedrales,. La maestría de Sir Christopher Whren, además de los conocimientos sobre el arte de la construcción que pudo adquirir en su logia operativa, fue resultado de la “Formación Universitaria”.
También colaboró este arquitecto en la construcción del Observatorio de Greenwich.

¿Recurriría a secretos milenarios de las antiguas culturas, a mensajes y conocimientos ocultos en las piedras, en la cábala, o en las estrellas, o, como universitario y científico, se basaría en la ciencia especulativa?

Volviendo sobre las preguntas anteriores, os diré que Sir Christopher Whren supo de la reunión en la taberna Goose and Gridiron, y quizás fuera uno de los asistentes, ya que fue el último Gran Maestre Masón de la considerada Masonería Operativa en Inglaterra, abandonando el cargo 15 años antes de la fundación de la Gran Logia de Londres y Westminster.

Por cierto Sir Christopher Whren, también perteneció a otra sociedad, de la que ostento el carfo de presidente entre 1680 y 1683: LA ROYAL SOCIETY OF LONDON FOR IMPROVING NATURAL KNOWLEDGE, la sociedad científica más antigua del Reino Unido y de Europa, fundada en 1660.

¿Verdad que está resultando muy interesante el momento histórico de la Masonería de Masones Aceptados y del nacimiento de la Masonería Especulativa?

Por cierto, si tenéis la oportunidad, podéis visitar la tumba de Sir Chirstopher Whren en la Catedral de San Pablo.

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